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Ostras: un bocado de seducción para celebrar San Valentín

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Hay quien dice que una buena ostra es como un bocado de mar: delicioso, sutil, sugerente, embriagador. Un placer para el sentido del gusto y el olfato, de esencia indescriptible y de textura inigualable. El Día de los Enamorados podría ser uno como otro cualquiera, pero a pesar del acusado carácter comercial de la fecha, lo cierto es que el 14 de febrero es casi imposible encontrar mesa en un restaurante sin haber hecho reserva previa. Ese día los protagonistas indiscutibles son los alimentos afrodisíacos, aquellos que, según la tradición, despiertan el apetito sexual. ¿Realidad o mito? No hay certeza. Pero si hay algo cierto es que la ostra es el ingrediente perfecto para celebrar la fiesta de Cupido. ¿En casa o fuera? La vainilla, las fresas y la canela son también productos de fama estimulanteNo importa si optas por salir a un restaurante o por montar una cena romántica en casa; la ostra es fácil de encontrar en esta época. Las mejores marisquerías sirven muy buenas ostras a un precio más que razonable (desde 1,50 euros la pieza). Si prefieres acudir a la pescadería, encárgalas antes, por si acaso. Hay también diversas webs que sirven a domicilio; pero eso sí, huye de las gangas y busca un sitio de confianza. Acueo y Pescaderías Coruñesas son buenas opciones. Poder afrodisíaco Una de las características más célebres que se le atribuye a la ostra es su poder afrodisíaco. La razón no es otra que su alto contenido en zinc, mineral que facilita la producción de testosterona. Al igual que este molusco, otros muchos alimentos tienen un reconocido valor en San Valentín, como la albahaca, las nueces –que contribuyen a la vasodilatación–, o el chocolate, liberador de endorfinas por excelencia. La vainilla, las fresas y la canela son también productos de fama estimulante. ¿Cómo empezar a tomarlas? Con un suave toque cítrico conviertes la ostra en un bocado de mar Por su morfología, su gran tamaño o porque suelen consumirse crudas, existe cierta reticencia entre las personas no iniciadas en la ostra a catarlas. Lo ideal para una persona que no las ha probado es «empezar por una de menor tamaño, acompañada de unas gotas de limón, Con un suave toque cítrico conviertes la ostra en un bocado de mar». Además, destaca el cocinero, «no hay que tener miedo a consumir una ostra en mal estado, porque cuando una ostra está mala huele muy mal, a podrido. Por eso siempre recomiendo olerlas antes». Con respecto al número de ostras que componen una buena ración, no hay límites, sino comensales. «¡Hay quien podría comerse 25 ostras!», cuenta Adolfo, «pero probablemente una buena medida sería media docena de ostras por pareja (de las de mayor tamaño) o una docena de las más pequeñas».

Tags: regalos de san valentinregalos para el dia de los enamorados

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